Zer da AHT? > Opinión
Las conclusiones del estudio de opinión sobre el TAV realizado en marzo de 2007 por un nutrido grupo de profesores universitarios, ponen de manifiesto que la inmensa mayoría de la población carece de información suficiente en torno al proyecto, que la información facilitada por las instituciones ha sido sesgada e interesada, y que no han existido cauces de participación popular en la toma de decisiones.
En concreto, del estudio se desprende que la mayoría de la gente que vive en los pueblos directamente afectados por el proyecto de la “Y vasca” carece de información sobre el tema. Más de un tercio ni siquiera sabe que si finalmente se construye, éste pasará por su propio municipio y sólo una persona de cada cinco sabe por qué lugares lo haría.
La desinformación alcanza a todos los temas relacionados con el TAV: el coste económico, el impacto ecológico… Los datos son claros, de forma que la inmensa mayoría de la población afirma sentirse poco o nada informada sobre el TAV.
La segunda conclusión del estudio es que la mayoría de la población piensa que la información facilitada por las instituciones no ha sido suficiente. Sólo una persona de cada diez piensa que esa información ha sido suficiente. Por el contrario, siete de cada diez dicen que esa información ha sido insuficiente. Además, la mayoría absoluta (el 54%) piensa que la información dada por las instituciones ha sido sesgada e interesada, es decir; que no ha sido imparcial y objetiva.
La tercera conclusión es que no se han ofrecido cauces para que la gente discuta, opine y decida sobre el TAV. Por un lado, la inmensa mayoría dice que los cauces ofrecidos por la administración no han sido, según su opinión, suficientes. Por otro lado, cuando se les pregunta si ellos en concreto han sido invitados por las instituciones alguna vez a participar en algún foro para hablar y opinar sobre el TAV, los datos son concluyentes: prácticamente a nadie se le ha ofrecido esa posibilidad. En concreto, entre las casi 700 personas entrevistadas sólo dos responden que desde el Gobierno Vasco se les ha invitado a dar su opinión sobre el TAV. Al resto no se le ha invitado nunca a opinar sobre el tema. Parece claro, pues, que en lo relacionado con la “Y vasca”, no se han ofrecido cauces de participación a la ciudadanía.
La cuarta conclusión es que si acabara construyéndose el TAV, la inmensa mayoría no lo utilizaría nunca o casi nunca. Es una minoría exigua la que dice que lo utilizaría con alguna frecuencia: no llegan al 3% las personas que dicen que lo utilizarían por lo menos una vez a la semana.
En quinto lugar, y por lo que respecta a la opinión que tiene la gente sobre el TAV, destaca que prácticamente la mitad de la población no se posiciona ni a favor ni en contra porque dice que necesitaría mas información para formarse una opinión sobre el tema. La otra mitad, se divide casi a partes iguales entre los que se muestran en contra y los que se muestran a favor, si bien son algo más los contrarios que los favorables.
Por último, se observa que existen una relación directa entre el nivel de información de la gente y la opinión que tienen sobre el TAV. En general, los sectores menos informados son los que más a favor de la Y vasca se muestran. A medida que aumenta la información (sobre todo en lo referido al coste económico de la obra y al impacto ecológico) sube también la proporción de personas contrarias al proyecto.